Filtros para fotografía

Los filtros suelen ser accesorios importantísimos en fotografía, elementos fundamentales en la toma fotográfica y en el carácter de las imágenes. En cuestión de fotografía digital, muchos de ellos han quedado obsoletos ya que pueden emularse fácilmente en el postproceso digital. Dentro de esta categoría entrarían, por citar sólo algunos ejemplos, los filtros para fotografía en blanco y negro (filtros rojos, amarillos, verdes, etc.) y los filtros creativos que ofrecen algunos fabricantes. Sin embargo, hay muchos otros que hasta el día de hoy siguen siendo tan imprescindibles como en la fotografía analógica y no pueden emularse digitalmente por más esfuerzo que se haga en Photoshop. Precisamente de esos filtros, es que se ocupa este artículo.

Filtro UV
O más bien un anti-UV, ya que elimina las radiaciones ultravioletas manteniendo los demás valores. La luz ultravioleta es invisible al ojo humano por encontrarse fuera del espectro visible de luz, pero parte de ella es captada por la película generando pérdida de definición. Son ampliamente usados con película blanco y negro y color. Las cámaras digitales por lo general suelen tener filtros internos que actúan de manera efectiva en la retención de rayos UV. Sin embargo, siempre recomiendo tener uno de ellos colocado permanentemente enfrente del lente para protección contra golpes, caídas accidentales o condiciones climáticas desfavorables.

Filtro Skylight
Reduce el exceso de color azulado, principalmente en las sombras con un cielo despejao o en días nublados. También bloquea radiación ultravioleta y se usa frecuentemente como protector del lente.

Filtro ND (de densidad neutra)
La función de estos filtros, también llamados filtros ‘grises’, es la de absorber o bloquear el paso de la luz al lente en diferentes grados (densidades) sin alterar el tono y el contraste de la foto. Suelen ser útiles en diferentes situaciones:

  • Cuando trabajamos a contra luz o enfrentados directamente a fuentes de iluminación intensas (sol, nieve, etc.) y la combinación de la menor apertura de diafragma y la mayor velocidad de obturación no son suficientes para llegar a obtener una exposición correcta de la escena.
  • Cuando queremos registrar un movimiento o hacer un paneo utilizando velocidades bajas de obturación sin que la imagen se queme.
  • Cuando queremos utilizar grandes aperturas de diafragma para disminuir la profundidad de campo (por ej. para aislar al sujeto del fondo mediante un desenfoque) allí donde la velocidad con la que deseamos obturar, la sensibilidad ASA/ISO con la que estemos trabajando o una gran intensidad de luz no nos lo permiten hacerlo.

En todos los casos, sus efectos son difíciles (o imposibles) de reproducir mediante postproceso digital. Un uso concreto de esta lente lo pueden ver en esta foto, en donde utilicé un filtro ND y obturé durante 25 segundos con el fin de llegar a capturar el movimiento de las nubes. De no haber tenido un filtro de éstos, probablemente la foto hubiese salido sobreexpuesta, o el recorrido de las nubes no sería tan evidente y la foto hubiese perdido dramatismo. También es muy común ver fotos de ríos a plena luz del día con el recorrido del agua difuminado, efecto que se obtiene empleando velocidades bajas y un filtro ND para que evitar que se queme la foto.

Los filtros ND vienen con diferentes numeraciones: ND 2, ND 4, ND 8. El número indica los puntos de luminosidad que bloquea, es decir que con un filtro ND 8 tendremos que reducir la velocidad del obturador o la apertura del diafragma en 3 puntos (8=2^3) para que la exposición de la foto se mantenga igual a como saldría sin usar el filtro.

Filtro polarizador
Básicamente hay dos tipos de polarizadores: lineales y circulares. Los primeros se inventaron hace décadas pero con la aparición de las cámaras con autofoco quedaron obsoletos, ya que por lo general causaban problemas a ese sistema. A partir de eso se desarrolló otro tipo de polarizador, el circular, que resuelve todos los problemas anteriores.

Los filtros polarizadores están construidos sobre la base de dos cristales, uno fijo y el otro con movimiento de rotación. Ésta última característica es la que nos permite graduar la incidencia del polarizado sobre la toma.

Sus efectos a menudo son muy difíciles de emular con Photoshop: aumenta la saturación de los tonos altos a la vez disminuye el contraste, y elimina los reflejos de objetos no metálicos (vidrios, agua, nieve, madera lustrada, etc.). En los paisajes puede aumentar la intensidad del verde de la vegetación, acentuar las nubes en un cielo azulado y eliminar el smog o la niebla del horizonte. Justin de chromogenic.net demuestra en un post, de forma visual y muy clara, las grandes diferencias que existen en ciertas circunstancias, entre usar un polarizador o no usarlo.

Filtro IR
No son precisamente para bloquear las ondas infrarrojas, sino todo lo contrario. Estos filtros bloquean en parte o en todo el espectro de luz visible y sólo dejan pasar las ondas infrarrojas, invisibles a nuestros ojos. A simple vista son completamente negros. Sin embargo, montados en una cámara producen imágenes de un aspecto casi surrealista que, con un poco de ayuda en Photoshop, pueden obtener resultados muy curiosos.

CONSEJOS FINALES
Compren filtros pensando en la calidad de los mismos, y no en su precio. La calidad varía de acuerdo a la marca y el tratamiento que poseen los cristales. En cuanto a las marcas, Hoya, B&W y Nikon son los de mayor calidad, aunque también los más costosos. En una gama más económica pueden encontrar los filtros de Tiffen, Marumi, etc. En cualquier caso e independientemente de la marca, asegúrense que los filtros siempre sean del tipo MC (Multi-coated); éstos poseen tratamientos antireflejos en una o ambas caras que eliminan o absorben en gran medida destellos indeseados (los famosos flares). Los filtros sin tratamiento antireflejos, además de no absorber luces parásitas, causan pérdida de contraste, luminosidad y hasta pérdida de nitidez.

Recuerden que pueden combinar varios filtros, por ejemplo enroscar un polarizador sobre un ND y luego acoplarlos a la cámara. Pero tengan en cuenta que más de dos filtros usados a la vez, puede llegar a producir efectos negativos en la imagen.

Si son usuarios de cámaras DSLR y poseen varios objetivos con diferentes medidas de rosca frontal, compren filtros para la mayor medida de rosca y en todo caso utilicen luego anillos adaptadores (reductores, en este caso) para las medidas menores. Si son usuarios de cámaras digitales point-and-shoot o de la gama prosumer (Sony F828, Nikon Coolpix 8800 et al), asegúrense de que en efecto la lente posea rosca frontal universal, y de ser así, averiguen su diámetro para saber qué medida de filtro deben comprar.