Parece que la Leica M8 está dando algunos dolores de cabeza a sus usuarios. El sensor de este modelo parece ser demasiado sensible al espectro infrarrojo y eso hace que algunas superficies de color negro (especialmente los tejidos) se muestren en las fotografías con un tono magenta si están iluminadas por fuentes de luz infrarrojas.

Leica ya ha tomado cartas en el asunto, ha reconocido que es un fallo de diseño y ha prometido lanzar una actualización del firmware y enviar filtros IR/UV a los usuarios afectados por este problema. Algunos se lo han tomado con filosofía y ya se ha creado un grupo de Flickr para compartir las imágenes que presenten este defecto.
Vía | Joi Ito’s Website
