Atención al nuevo invento de Sony. Se trata de Party-Shot, una base pensada para utilizarse con las cámaras TX1 y WX1, de las que os hablé recientemente. Esta base nos ahorra el trabajo de tener que hacer fotos en una fiesta. Basta con dejarla en una buena posición y la cámara realizará barridos horizontales y verticales, detectará las caras y capturará la foto cuando nuestros invitados sonrían.
Este curioso accesorio costará 150 dólares y se pondrá a la venta el mes que viene. Tiene una autonomía de 11 horas y funciona con dos pilas AA o bien conectándolo a la red eléctrica (con un adaptador opcional).

Vía | Backfocus
