
Aunque yo no suelo ir muy cargado, esta mochila que he descubierto vía Gizmología me ha encantado. Su único problema es su alto precio (más de 250€), pero para un fotógrafo profesional o semi-profesional es una forma más que interesante de transportar sus cámaras y lentes de forma cómoda y segura.
Como podéis ver en la foto, tiene unos compartimentos a modo de colmena para proteger los distintos elementos y evitar que se muevan. Esos separadores interiores pueden retirarse según la ocasión.
El bolsillo rectangular, perfectamente acolchado, está pensado para llevar un ordenador portátil (aunque reconozco que a primera vista parece algo pequeño). La mochila está fabricada con un tipo de microfibra impermeable.
